Una orden ejecutiva apunta a los grandes inversores institucionales que compran y alquilan viviendas unifamiliares, buscando frenar la especulación, pero excluye los proyectos build-to-rent (BTR). La mayoría de los alquileres unifamiliares (SFR) pertenecen a pequeños inversores, mientras que los grandes poseen menos del 2%. El BTR aporta nueva oferta de vivienda y sigue siendo una inversión en crecimiento, a pesar de las recientes desaceleraciones. Los inversores interesados en BTR deberían asociarse con constructores o financiar desarrollos, ya que podría enfrentar menos restricciones que las inversiones en SFR dispersos.
Continue to full article
Leave a Reply